Taller Encantado

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24 de mayo de 2010

Al final de la calle

Caminaba angustiado, con un cielo plomizo sobre la cabeza que parecia oprirmirlo contra el suelo. Quería apretar el paso, pero los pies le pesaban como inmensas losas y se sentía torpe y ofuscado, ¿por qué siempre tenía que retrasarse el maldito tren? Cada mañana lo mismo, pero hoy aún peor. Se le habían pegado las sábanas, se le había quemado la comida y no le había dado tiempo a ducharse, de modo que estaba cansado, sucio y desesperado.

Parecía que nunca terminaría de recorrer aquella estúpida callejuela. Luego tan solo un cruce le separaría de la oficina. Sin embargo, estaba tan cansado, que cuando al fin, paso tras paso, llegó al final de aquel tedio, decidió salirse del cuadro, rasgó la zona izquierda del mural que cubría la pared y se salió de aquel día de perros, que tan absurdamente había comenzado.

Corrió por los márgenes prohibidos, quebrantando las leyes de los relatos para cambiar su suerte y regresó a su habitación. Le llevó mucho menos tiempo de lo que le habría costado retornar por la vía ordinaria en transporte público, apretujado en el metro y el cercanías en hora punta y caminando después un buen trecho. Pero qué demonios, se merecía empezar el día en condiciones y se tomó aquella licencia contraviniendo los deseos de su autor. Quizás se había quedado dormido sobre el relato. Si era una novela negra, desde luego, se había ido al garete.

Emerson volvió a casa, como decimos. Y cambió su nombre. Le parecía espantoso. Thomas le pareció mucho mejor. Se preparó unas buenas tostadas y decidió empezar a buscar un buen trabajo inmediatamente. Estaba cansado de aburrirse en aquella mugrienta y húmeda oficina. Con la tripa llena se dió una ducha y se afeitó con mimo. Hoy va a ser un gran día (pensó para sí).

Cuando William Petrus O'Connoly volvió a tomar la pluma su desconcierto fue tal que sufrió un ataque al corazón. Nadie supo nunca el por qué de su colapso. Salvo yo.

1 comentario:

Carlos G.P. dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

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