Ayer tuve la ocasión de conocer a una gallega peculiar, auténtica hasta la médula en su amor hacia los animales. Su casa, era la casa de muchos seres vivos: un enorme acuario albergaba bastantes peces (dos de ellos bastante grandes); un pequeño terrario escondía una sorpresa: una enorme rana cuya especie desconozco; otro cuarto, destinado por completo a la cría y cuidado de animales escondía en su interior una jaula de dimensiones impresionantes con un montón de periquitos de todos los colores: azules, verdes, malvas, de cara blanca y amarilla... y a la derecha al menos cuatro o cinco jaulas de diferentes dimensiones con ratones, jerbos de diferentes tamaños, colores y especies (incluso uno albino).
Esta persona, definitivamente muy especial, habla con devoción de sus critauritas, de cómo las cuida, de qué les da de comer, las coge con respeto y con cariño, en un alarde de naturalidad que te parte el alma. Y además en la pared se pueden ver sus dibujos (uno de sus peces, caballos alados...). Le encanta hablar de sus animalitos, pasar su tiempo con ellos, experimentar con nuevos accesorios y comidas... lo que haga falta para que estén felices y contentos.
Lamentablemente se queja de que cada día menos personas comparten su afición. Ella es consciente de que para tener animales domésticos es necesaria mucha dedicación y de hecho en su casa todo son microclimas, ojos vivarachos, plumajes perfectos y pelajes brillantes. Es difícil encontrar personas con las que hablar de la temperatura que requiere el agua para criar a sus peces, o de la importancia de separar las camadas de ratones por sexos... Pero no importa. Siempre se encuentra a alguien.
Iria, que así se llama esta filántropa de los animales, me ha regalado dos jerbos: Lulú y Lolita (los nombres se los ha puesto la tita Aurora), pero además, como no tiene nada suyo y quiere lo mejor para mis niñas también me ha regalado la jaula, tres bebederos, tres ruedas, el comedero y porque no se le ocurrió nada más. Todo por su bienestar. Admiro profundamente a esta chica.
Espero ser buena mamá.