Hay demasiadas mujeres aisladas por sus parejas que renuncian a su vida, a su círculo de amistades, incluso a su familia. Muchas de ellas a lo mejor ni se dan cuenta de que están siendo humilladas, vapuleadas, ninguneadas... el maltrato no solo se muestra cuando se ejerce violencia física, es algo que va calando cada día en la convivencia hasta que se torna sencillamente insoportable. Porque un buen día dejas de ser tú para ser lo que otro quiere que seas.
Es preciso que esas mujeres abran los ojos y dejen de encubrir a sus parejas, que dejen de pensar que van a cambiar, que en el fondo las quieren, que no son nadie sin ellos. Esa es la clave: cuando la enajenación es tal que se confunden los límites, ya no son dos personas compartiendo su libertad, se ha establecido una jerarquía. Ya es preciso pedir permiso y dar explicaciones a cada paso, nada te pertenece, tu tiempo es suyo, tu voluntad no existe.
Me duele ver que esto sucede cada vez en edades más tempranas, incluso en parejas que no comparten cargas familiares y cuya independencia económica es un hecho. Entonces ¿por qué esas mujeres no rompen la soga que les aprieta el cuello? ¿Por qué defienden a hombres que marcan sus inamovibles reglas?
Solo un mensaje para ellas: lejos de no ser nada sin ellos, lo sois todo. Somos libres de elegir nuestro futuro, pero para eso tenemos que valorarnos a nosotras mismas. Ningún camino es corto, ninguna solución fácil te sacará del atolladero pero con tu silencio no permites que podamos ayudarte. Y somos muchos los que estamos dispuestos a hacer lo que sea necesario para que recuperes tu libertad, pero debes comenzar por comunicarte y dar un primer paso.
Podéis ver el corto "Desenfocada" de Miguel Ángel Furnier en su blog: http://malos-tratos-psicologicos.blogspot.com/2009/07/bienvenidos-al-blog-de-desenfocada.html
Es preciso que esas mujeres abran los ojos y dejen de encubrir a sus parejas, que dejen de pensar que van a cambiar, que en el fondo las quieren, que no son nadie sin ellos. Esa es la clave: cuando la enajenación es tal que se confunden los límites, ya no son dos personas compartiendo su libertad, se ha establecido una jerarquía. Ya es preciso pedir permiso y dar explicaciones a cada paso, nada te pertenece, tu tiempo es suyo, tu voluntad no existe.
Me duele ver que esto sucede cada vez en edades más tempranas, incluso en parejas que no comparten cargas familiares y cuya independencia económica es un hecho. Entonces ¿por qué esas mujeres no rompen la soga que les aprieta el cuello? ¿Por qué defienden a hombres que marcan sus inamovibles reglas?
Solo un mensaje para ellas: lejos de no ser nada sin ellos, lo sois todo. Somos libres de elegir nuestro futuro, pero para eso tenemos que valorarnos a nosotras mismas. Ningún camino es corto, ninguna solución fácil te sacará del atolladero pero con tu silencio no permites que podamos ayudarte. Y somos muchos los que estamos dispuestos a hacer lo que sea necesario para que recuperes tu libertad, pero debes comenzar por comunicarte y dar un primer paso.
Podéis ver el corto "Desenfocada" de Miguel Ángel Furnier en su blog: http://malos-tratos-psicologicos.blogspot.com/2009/07/bienvenidos-al-blog-de-desenfocada.html

