Taller Encantado

English cv French German Spain Italian Dutch Russian Portuguese Japanese Korean Arabic Chinese Simplified
Mostrando entradas con la etiqueta LIBERTAD. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta LIBERTAD. Mostrar todas las entradas

6 de mayo de 2012

¡No!

Que no te digan que tu tiempo no es valioso, que tu talento no merece ser recompensado o que no tienes que defender tus derechos, porque con tu esfuerzo y con el de los que te precedieron se han adquirido.

Que no te vengan con el cuento de que estás "sobreformado" o que tu curriculum es demasiado amplio porque todo lo que has aprendido y todas las experiencias que has vivido te han hecho ser quien eres.

Que no te hagan creer una mentira, ni justifiquen el abuso, ni legitimen el robo porque una falsedad mil veces dicha jamás será una verdad, y un ladrón siempre ha de temer la justicia.

Que no te hagan dudar de ti mismo, que no te hagan creer que te mereces el desastre porque hay cosas que no está en tu mano solucionar, que no te obliguen a asumir las culpas de aquello que no has hecho.

Que no te tomen por tonto, ni te hagan comulgar con ruedas de molino, ni te sometan a engaño, porque la realidad la puedes ver por ti mismo todos los días sin necesidad de intermediarios interesados.

Que no te corten las alas, ni te obliguen a conformarte ni mucho menos te exijan obediencia ciega, porque eres libre, soberano y responsable.

Ejerce tu derecho a negarte ante la injusticia, la mentira, el abuso y hazlo en voz alta entonando un sonoro y respetuoso "¡no!".

21 de octubre de 2010

Jamás captivas

Rompíanse al no salir, íbanse quebrando. Algunas pugnaban por hacerse un hueco y en su lucha fenecían. Habíanse ido golpeando contra las paredes de su prisión y en su voluntad de ser libres moríanse de la pena que les causaba su falta de libertad y de la dureza de los muros edificados en torno dellas. Algotras en su indefensión encontrábanse rebujadas en cualquier rincón, incapaces de oponer resistencia a su situación, subyugadas esperaban un final tan cierto como el calor del sol.

Y yo en mi cobardía no podía ayudarlas, a ninguna dellas podía sacarlas de allí. Solo podía esperar; tan segura estaba de la mía incapacidad de liberarlas. Lo bello es siempre codiciado, y quien codicia no respeta ni gusta de compartir. Es por eso que destroza lo que más ama y consigue siempre el efeto contrario de cuanto se propone. ¡Sosegaos, hermosas captivas! ¡Calmad vuestros pechos animosos, levantaos las taciturnas, solo juntas, uniendo vuestros redaños y haciendo de la vuestra fuerza una, podreis romper el yugo y emprender el dichoso vuelo eterno de quien en ninguna cárcel perece habiéndose liberado por vez primera y firme para siempre! ¡Ya no habrá prisión que os alcance ni impiedad que os dañe!

21 de enero de 2010

Pelota

No me gustan los pelotas, rastreras comadrejas, siempre esgrimiendo una falsa sonrisa y un embuste enmascarado en buenas palabras y zalamerías vanas. Como pequeños ratoncitos se esconden para ver el gran pedazo de queso y paladearlo pensando a quién podrán engañar para arrancar su mísero bocado. No pueden evitarlo, su carácter les impulsa siempre a estar a la sombra del poderoso, a lamer el culo de quien les puede ayudar a obtener provecho, por ínfimo que éste sea.

Les gustan las grandes ínfulas, les encanta el lujo, les maravilla la vistosidad y la opulencia. Venderían a su abuela por "estar en el lugar de" y viven siempre la vida de otros, parasitándola a base de dar a los demás lo que quieren: al vanidoso, le regala piropos, al engreído, le alimenta autoestima y así, adulador y vampiresco, se mueve arrimándose al árbol que da mejor sombra. Sin embargo, lo que el verdadero pelota parece desconocer es que su tiempo está contado, porque ¡la competencia es grande! Al final, quien se rodea de estas pequeñas garrapatas, termina por dar por finalizados los servicios en algún momento. O las menos de las veces, se percata de que vive una ilusión.

Hay personas que dejan pasar muchos trenes por ser incapaces de hacer la pelota, porque no consiguen rebajarse hasta la altura del betún, poner buena cara ante aquello que no es correcto o porque en suma se quieren lo suficiente a sí mismas como para tener un criterio propio. Estar al lado de estos no es en absoluto ventajoso. Pero tienes la tranquilidad de saber que estarán ahí siempre, de que no son volubles y de que su integridad puede llevarles por muchos caminos, incluso por el de la autodestrucción, pero será solo el que ellos elijan.

18 de junio de 2009

A pesar de ello...

Fundamentar la vida en la materialidad es además de triste totalmente vacuo. Sin embargo, hacerlo siempre en la inmaterialidad no es menos aconsejable... y a pesar de ello...

Para todos aquellos que vivís a varios palmos del suelo, para los que podéis pasar horas viendo las nubes pasar, para quienes una sonrisa cómplice es la mejor inyección de adrenalina, para quienes la belleza y la esencia son ambas imprescindibles y complementarias... sabed que no estáis solos, sabed que cuando soñáis despiertos, miles de almas que vuelan lejos de sus cuerpos os acompañan y entre ellas está la mía. Sabed que nunca podré conformarme con lo que ven mis ojos y tocan mis manos, sabed que mientras esté aquí, físicamente ante vosotros, mi mente será libre, mi mirada quedará prendida del vuelo de la paloma, volará lejos, y aún más allá, atravesando los cielos, las galaxias, los universos, seré mota de polvo, seré fuego y llanto, luz y averno, camino y hogar, estruendo y abadía.

Romperé el corsé de mi estrecha existencia siempre que pueda, crearé y amaré a veces de voz en grito otras en el recogimiento de mi silencio pero jamás seré prisionera. Sabed todos que vivo para soñar, que si por un momento se nubla mi mirada con pensamientos sombríos es porque temo que no haya más que esto.

No, no puede ser, si hay poetas, si existen sus versos es porque la fantasía edifica realidades habitables, podré vivir en mi locura si puedo seguir soñando. No me arrebatéis eso puesto que entonces nada quedaría por lo que mereciera la pena luchar.

Sitios que he visitado