Taller Encantado

English cv French German Spain Italian Dutch Russian Portuguese Japanese Korean Arabic Chinese Simplified
Mostrando entradas con la etiqueta DARWIN. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta DARWIN. Mostrar todas las entradas

13 de febrero de 2009

Mi amigo Darwin

Ya sabemos que estamos sujetos al cambio, nos sabemos objeto de la evolución, no hay más que echar la vista atrás dos o tres generaciones para corroborar que nuestros hábitos de consumo, nuestro ocio, nuestra forma de vivir, en suma, nos sumerge en toda clase de variaciones que nos hacen diferentes a como éramos hace un siglo. Estos procesos, jalonados de vez en cuando por un hito histórico no se producen jamás de espaldas a la sociedad en la que emergen y como tales pueden ser utilizados de muy diferentes maneras en ocasiones, lamentablemente en pro de un interés material.

Mi amigo Darwin lo sabía, pero era valiente. Luchó contra sí mismo, contra sus propias creencias que hacían que sus descubrimientos le resultaran algo más que incómodos y tuvo que luchar para ser escuchado y comprendido. Sus teorías no son la respuesta final, porque nadie tiene todas las respuestas, pero abrió un camino a la investigación y propuso algunas explicaciones que tratan de esclarecer los misterios de la vida y en concreto, del origen de la misma.

Pensemos en las propias especies próximas al homo sapiens, los recientes descubrimientos como el del homo floreriensis o el de la fonación del homo neanderthalis. Si hemos convivido con especies con las que lo compartíamos todo, incluso la capacidad de abstracción y del lenguaje ¿por qué seguimos empecinados en pensar que somos la creación divina de un ente superior (y por ende inaprehensible)?

El hombre es por naturaleza pequeño, mucho más de lo que se cree y muchas veces, su tendencia cuando se encuentra con una de las grandes preguntas que pergeña su cabecita tiene el reflejo de achacarlo a una voluntad superior y todopoderosa. ¿Quiénes somos?, ¿de dónde venimos?, ¿qué finalidad tiene mi existencia si ha de tenerla?, ¿estamos solos?, ¿siempre lo estuvimos?, ¿hacia dónde nos llevan nuestros pasos? La resignación ante una figura primordial, incognoscible y omnipotente se hace inevitable en primera instancia. Admito que quizá nunca lleguemos a comprender muchas cosas, pero no debemos perder la voluntad de hacerlo, lo contrario nos anega en la abulia más absoluta y desde luego en la ignorancia más peligrosa: la voluntarista.

Empeñarse en avanzar o empeñarse en retroceder. Esa es la cuestión.

Sitios que he visitado